martes, 5 de septiembre de 2017

El chicle que podría sustituir al dentista

A simple vista parece una golosina, pero basta con introducirlo en la boca para saber que este chicle es mucho más que una chuchería. Al masticarlo, un sabor amargo se convierte en la señal de alerta de que las encías no están en buen estado y es necesario acudir al dentista.

Es el primer test casero que permite diagnosticar con rapidez gingivitis o enfermedades periimplantarias, es decir, trastornos que surgen alrededor de los implantes dentales, de una forma tan sencilla como mascar chicle.


Chicle que cambia de sabor si detecta enfermedad


Un biosensor se activa al entrar en contacto con la saliva. Si sabe amargo, el diagnóstico es positivo; si la boca está sana, el sabor del chicle sigue siendo agradable. El biosensor libera la sustancia amarga al entrar en contacto con unas enzimas que sola abundan en la boca cuando existe enfermedad periimplantaria. El diagnóstico llega en cinco minutos.

Cualquier persona, en cualquier lugar y en cualquier momento puede utilizarlo, defiende Lorenz Meinel, uno de los investigadores que ha desarrollado el producto. Aunque el producto ya se ha probado con éxito en un grupo de voluntarios, aún debe probarse en un ensayo clínico más amplio.

El chicle diagnóstico no se podrá comercializar antes de dos o tres años.

Las personas que han sustituido sus piezas dentales por implantes tampoco están exentas de riesgo. Se estima que uno de cada 5 portadores de implantes terminará desarrollando una enfermedad periimplantaria. La mayoría de estos problemas tienen un carácter infeccioso.

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