miércoles, 7 de marzo de 2018

SI RONDAS LOS 50 O MAS …….

Si estas por esa edad recordarás esta máquina en cualquier pared de la calle de tu pueblo o ciudad.

No necesitaba enchufe eléctrico, por lo que se ponía en cualquier sitio estratégicamente. Normalmente en la fachada de un kiosko o bar, o cerca de un colegio.

Tampoco había que seleccionar ningún botón y por supuesto no tenía pantalla.



Tan solo había que introducir una moneda (generalmente valía una peseta) y tirar de la palanca. En ese preciso momento te soltaba una bola de chicle que te parecía del tamaño de una naranja (sería por lo pequeños que éramos). Era emocionante oír ese ruido y ver como se estremecían las demás bolas en el interior de la máquina. Todo un ritual que ya nos gustaría que volviese, no por el hecho de usar la máquina otra vez sino por volver a esa infancia. Sencilla, sin complicaciones. Todo era muy simple, como esa máquina.

Seguramente si probásemos ahora ese chicle no nos gustaría en absoluto, pero cómo nos gustaba entonces…

Creo recordar que el sabor era el mismo aunque cambiase de color. No sé, hace tanto tiempo…

Si viese alguna ahora en una pared funcionando no me lo pensaría dos veces, introduciría la moneda de curso y haría el ritual de siempre. Mover la palanca y esperar que cayese la bola de chicle aunque no me la comiera. Ese ruido, ese movimiento …

Aunque ahora seguramente tendría un display, altavoz, botones y una gran variedad de productos. Que lástima.

En fin, añoranza pura.

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